Campana se movilizó en rechazo a la Reforma Laboral
Trabajadores, gremios y referentes políticos marcharon desde la Plaza Eduardo Costa este jueves em oposición a la Ley de Modernización Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, a la que calificaron como una “ley de esclavitud” por considerar que recorta derechos como vacaciones, horas extras y convenios colectivos.
Trabajadores y referentes sindicales de Campana se concentraron en la Plaza Eduardo Costa para manifestar su rechazo a la denominada Ley de Modernización Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Durante la movilización, los oradores calificaron el proyecto como una “ley de esclavitud” y aseguraron que no contiene ningún punto que beneficie al trabajador.
Según expresaron, la iniciativa representa un retroceso en materia de derechos laborales adquiridos, como las vacaciones, el pago de horas extras y la vigencia de los convenios colectivos de trabajo. Entre los puntos más cuestionados se encuentra la posibilidad de extender la jornada laboral hasta 12 horas sin la correspondiente remuneración adicional.
Representantes de diferentes gremios, también señalaron que el proyecto funciona como una ley ómnibus, ya que no solo aborda cambios laborales, sino que incluye componentes tributarios y previsionales. En ese sentido, advirtieron sobre el impacto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al que describieron como un sistema de “mochila de indemnizaciones” que permitiría a los empleadores financiar despidos en lugar de aportar al sistema de seguridad social, poniendo en riesgo el esquema jubilatorio.
Además, denunciaron que la reforma contempla modificaciones en el fuero laboral, lo que limitaría la capacidad de los trabajadores para reclamar judicialmente ante conflictos con sus empleadores.
En el plano político, las críticas también apuntaron a legisladores que dieron quórum para habilitar el tratamiento de la ley en el Congreso. Desde la movilización los acusaron de “traicionar” el mandato popular y facilitar el avance de una normativa que transfiere recursos del trabajador al empleador.
Respecto al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), consideraron que tuvo un acatamiento “contundente” y destacaron que la adhesión del transporte fue clave para garantizar la paralización de la actividad.
Durante la movilización, los oradores calificaron el proyecto como una “ley de esclavitud” y aseguraron que no contiene ningún punto que beneficie al trabajador.
Según expresaron, la iniciativa representa un retroceso en materia de derechos laborales adquiridos, como las vacaciones, el pago de horas extras y la vigencia de los convenios colectivos de trabajo. Entre los puntos más cuestionados se encuentra la posibilidad de extender la jornada laboral hasta 12 horas sin la correspondiente remuneración adicional.
Representantes de diferentes gremios, también señalaron que el proyecto funciona como una ley ómnibus, ya que no solo aborda cambios laborales, sino que incluye componentes tributarios y previsionales. En ese sentido, advirtieron sobre el impacto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al que describieron como un sistema de “mochila de indemnizaciones” que permitiría a los empleadores financiar despidos en lugar de aportar al sistema de seguridad social, poniendo en riesgo el esquema jubilatorio.
Además, denunciaron que la reforma contempla modificaciones en el fuero laboral, lo que limitaría la capacidad de los trabajadores para reclamar judicialmente ante conflictos con sus empleadores.
En el plano político, las críticas también apuntaron a legisladores que dieron quórum para habilitar el tratamiento de la ley en el Congreso. Desde la movilización los acusaron de “traicionar” el mandato popular y facilitar el avance de una normativa que transfiere recursos del trabajador al empleador.
Respecto al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), consideraron que tuvo un acatamiento “contundente” y destacaron que la adhesión del transporte fue clave para garantizar la paralización de la actividad.